cocina con isla

¿Sabes que una cocina con isla es diferente a una cocina con península? No, no nos hemos vuelto locos, sino que nos hemos percatado de la gran confusión que conllevan estas dos disposiciones de cocina. Según lo transmitido por nuestros clientes, muchos de ellos consideran que ambas son cocinas con isla, como si este se tratase de un término generalizado, desconociendo, por tanto, la existencia de la disposición con península y las múltiples posibilidades que esta ofrece.

Actualmente, abrir la cocina y comunicarla con la sala de estar es una nueva manera de vivir, convirtiéndose en una de las reformas más demandadas y siendo la consecuencia principal que los límites de cada estancia se establecen mediante el uso de una isla o de una península. Es por esto que queremos profundizar en las diferencias de ambas disposiciones, indagando en el funcionamiento y en las claves para elegir una u otra.

¿Cocina con isla o cocina con península?

No hay cocina moderna que se precie sin la existencia de una isla o península. Este espacio, además de facilitar el trabajo a la hora de cocinar, aporta un toque diferente a la estancia.

La diferencia esencial entre ambas disposiciones es, principalmente, el ancla. La cocina con isla carece de sujeción alguna a la pared, mientras que la cocina con península si tiene ancla por uno de sus cuatro lados, ya sea a la pared, a una encimera o a una columna. Esto se traduce en que el acceso a la isla se realiza por los cuatro lados del conjunto de muebles, ofreciendo así una circulación completa y sin limitación, mientras que el acceso a la cocina con península se lleva a cabo por los 3 lados restantes.

Una vez explicadas ambas disposiciones, es hora de marcar las claves que te harán decidirte por una u otra, en función del espacio que posea tu cocina y de las necesidades que nos transmita cada cliente, así como de su actividad en la cocina.

  • Tamaño: para que la isla tenga una función útil en la cocina, debe tener al menos 120 centímetros de largo. Si, por el contrario, tu cocina no lo permite debido a que la estancia no es amplia y la inclusión de una isla la reduciría aun más, opta por una península.
  • Distancia: esta clave es vital para la comodidad de una persona en la cocina. Se debe elegir cocina con isla o cocina con península teniendo en cuenta que la inclusión de una de ellas en la cocina va a permitir el movimiento fluido de las personas. Se recomienda dejar un espacio mínimo de entre 75 y 80 centímetros, en función de la composición que tenga, para que una persona pueda estar cómodamente trabajando y otra pueda pasar por detrás sin que eso suponga un problema.
  • Cocina abierta: aunque ambas disposiciones son lícitas en cocina abierta o cerrada, lo cierto es que, por pura estética, lucen más en una cocina abierta, aportando funcionalidad y conexión entre cocina y sala de estar. Es más, colocar un par de taburetes en tu isla o península la convertirían en un office.
  • Cocina cerrada: si, por el contrario, contamos con una cocina sin apertura a otras estancias, introducir una península suele ser la mejor forma de distribuir la cocina. En una cocina rectangular la cocina te permite construir una U para trabajar.
  • Tomas de agua y luz: si nuestra isla o península no sólo va a funcionar como almacenaje, sino que va a tener espacios para fregadora, cocción, lavavajillas… etc., es fundamental conocer la ubicación de las tomas de luz y agua colocadas en la cocina, para saber si estas funcionarían sin problema alguno en isla o península.

Si aun no tienes claro que cocina te es más útil, deja que te ayudemos. Nuestro equipo de asesores te hará ver todas las posibilidades existentes y te ofrecerá las mejores soluciones en función del espacio del que dispongas y la funcionalidad que quieras añadirle. Además, trabajamos con las marcas más prestigiosas del mercado, Miton y Binova, por lo que la elegancia va implícita en nuestros proyectos

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