La noche de San Valentín es una de las más especiales para ti y tu pareja. Si este año habéis decidido quedaros en casa en vez de salir a cenar a un restaurante, no le quites ojo a este post porque vamos a contarte cómo preparar el menú perfecto para que lo/la sorprendas.

¡Porque no hay nada más bonito que una cena romántica en casa a la luz de las velas!

Entrantes

Queso provolone al horno

Este entrante está riquísimo y es facilísimo de preparar, solo necesitas unas rodajas de queso provolone, orégano y aceite de oliva.

Escoge un recipiente apto para el horno, hondo y que no sea muy grande, para que el queso no se expanda demasiado al fundirse.

Pon una pizca de aceite de oliva en el fondo (muy poco, solo es para que no se pegue el queso).

Coloca las rodajas de queso provolone y añade el orégano o las especias que hayas escogido encima.

Mételo en el horno durante 20 minutos a una temperatura de 200º. Antes de sacarlo, asegúrate de que haya quedado bien fundido y un poco dorado por arriba.

Recuerda que es un plato que debe servirse caliente y recién hecho.

Canapé de salmón ahumado

Otro de los entrantes estrella son los canapés de salmón. En este caso te traemos una combinación de colores y sabores: canapé de salmón ahumado con queso crema y espárrajos blancos.

Es un aperitivo muy fácil de preparar, solo tienes que untar panecillos crujientes o tostas con una capa de queso crema, decóralos con lonchas de salmón ahumado enrolladas y coloca en su interior el espárrago blanco.

 

Plato principal

Solomillo a la pimienta

Para este plato necesitas: 2 filetes de solomillo de cerdo, 2 dientes de ajo y 4 cucharadas de aceite de oliva.

Y para la salsa: pimienta verde en grano, 500 ml de nata líquida y 25 ml de whisky.

Limpia la carne para quitarle la grasa y córtala a medallones. Salpimentamos la carne, la ponemos en una sartén con aceite hasta que se dore y reservamos.

Para preparar la salsa, en la misma sartén (para que se mezcle con el jugo de la carne) ponemos la nata y la dejamos reducir. Mientras, picamos los granos de pimienta verde en un mortero, lo añadimos a la nata junto al whisky y lo dejamos que cueza un poco.

Para montar los platos, colocamos el filete y vertemos la salsa por encima.

Pez espada con tomate y aceitunas

Si sois más de pescado que de carne, este sabroso plato os va a encantar. ¡Además, se prepara en muy poco tiempo!

Para prepararlo necesitas: filetes de pez espada, ajo, cebolla, tomate natural, pimienta molida, orégano, perejil y aceitunas negras sin hueso.

En primer lugar, hacemos el sofrito de cebolla, ajo y tomate. Cuando esté todo pochado y el tomate haya soltado su jugo, ponemos un poco de sal, la pimienta molida, el orégano y el perejil.

Por otro lado, salpimentamos el filete de pez espada y lo ponemos en una sartén con un poco de aceite para dorarlo. No te despistes, porque el pez espada solo necesita un par de minutos por cada lado.

Cuando esté listo, lo ponemos en un plato, le echamos el sofrito por encima y decoramos al gusto en las aceitunas negras cortadas a rodajas.

 

Postre

Para el postre siempre podemos tirar de clásicos como las fresas con chocolate o nata. Pero si quieres algo un poco más original te proponemos una crema de yogur y moras que, además de estar de rechupete, es muy fácil y rápida de hacer. Toma nota:

Ingredientes: 150g de moras, 15g de azúcar, 280g de queso crema, 30ml de leche, 125g de yogur griego y 80g de azúcar glasé.

El primer paso es hacer la crema de cheesecake de yogur y moras. Para ello, ponemos las moras en un cazo, añadimos un poco de agua y el azúcar, y cocemos a fuego lento durante 10 minutos sin dejar de mover. Aplasta las moras con un tenedor para que se rompan un poco y retiramos del fuego.

Por otro lado, mezclamos el queso crema con el yogur, la leche y el azúcar glas al gusto. Incorporamos las moras, lo batimos todo para que se mezcle bien y vertemos en un vaso pequeño. Dejamos enfriar en el frigorífico y, a la hora de servir, decoramos con unas moras por encima.

 

Ahora que tienes el menú perfecto no tiene excusas para no sorprender a tu pareja.

Ponte el delantal y ¡a los fogones!